Tradición o carencia?

Las familias tienen la costumbre de guardar parte de la canastilla del primogénito para que sea usada por los nuevos miembros de la familia. Los zapatos, las ropas , el coche, la bañera, la cuna... hasta los juguetes pasan de un hermano a otro, o a un primo, y, en muchos casos, de padre a hijo.

Lo que por un lado puede ser ocasionado por la carencia, por otro puede ser una manera de echar a andar la creación. Aquellos  objetos podrán ser reusado por los nuevos miembro de la familia con buen gusto y mucho amor .

Es cierto que siempre queremos lo mejor para nuestros hijos y nietos, y esto puede incluir una nueva colección de ropa y zapatos... pero seamos honesto, sabemos que esa nueva colección probablemente le quede pequeña a nuestro bebé antes de que pueda usarla lo suficiente.  Por lo que, si debes reusar la canastilla de tus parientes, hazlo feliz y orgullosa de tener una familia unida que piensa en los que naceran después y, cuidadosamente, lo tiene en cuenta con antelación.

Recupera las piezas al máximo  recreándolas, por ejemplo :

Cambia las cintas y adornos del mosquitero por cintas y adornos nuevo. Tejer o bordar también puede dar un toque novedoso a alguna pieza en especifico. Estas prácticas son cada vez menos empleadas en la industria textil, sin embargo, tienen un valor mayor, no solo por la exclusividad de la manufactura,, sino por el amor con el que hacemos algo así para nuestros decendientes.

Estas son algunas muestras del trabajo manual de mi hermana Adria, espero que te gusten y te inspiren.

Mua.

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